Programas Infantiles

Integración Sensorial Infantil

¿Qué es la Integración Sensorial?

La integración sensorial es un proceso neurofisiológico complejo que se basa en la habilidad del sistema nervioso para organizar y regular las sensaciones internas y externas con el objetivo de mejorar el funcionamiento en las diferentes actividades de la vida diaria.

Nuestro Programa de Integración Sensorial Infantil ayuda a los niños a procesar y organizar la información que reciben a través de sus sentidos (vista, oído, tacto, olfato, vestibular o equilibrio, propiocepción o posición, termocepción, nocicepción, interocepción…), mejorando su funcionalidad y participación en el día a día.

Se han demostrado mejoras significativas en la atención, autorregulación, la participación social y las habilidades motoras de los niños con estos programas.

¿Cómo trabajamos la integración sensorial?

A través de actividades y ejercicios lúdicos, el terapeuta ocupacional estimula de forma controlada los sentidos del niño para que su cerebro aprenda a interpretar y responder adecuadamente a los estímulos del entorno.

1. Evaluación sensorial individualizada

Realizamos una valoración completa del perfil sensorial mediante entrevistas con la familia, observación directa, cuestionarios estandarizados, tests específicos y otras pruebas clínicas para conocer su punto de partida y diseñar una intervención ajustada.

2. Plan de intervención personalizado:

Elaboramos un plan terapéutico adaptado que incluye sesiones individuales y/o grupales, con materiales y ejercicios específicos para estimular de forma equilibrada los distintos sentidos.

3. Seguimiento y coordinación con el entorno

Facilitamos pautas y recursos para aplicar en casa o en el colegio, y realizamos un seguimiento continuo de los avances. Ajustamos la intervención en función de la evolución del niño/a, garantizando una atención flexible, coherente y eficaz.

Pasos en el Programa

1. Evaluación sensorial individualizada
Realizamos una valoración completa del perfil sensorial mediante entrevistas con la familia, observación directa, cuestionarios estandarizados, tests específicos y otras pruebas clínicas para conocer su punto de partida y diseñar una intervención ajustada.

2. Plan de intervención personalizado
Elaboramos un plan terapéutico adaptado que incluye sesiones individuales y/o grupales, con materiales y ejercicios específicos para estimular de forma equilibrada los distintos sentidos.

3. Seguimiento y coordinación con el entorno
Facilitamos pautas y recursos para aplicar en casa o en el colegio, y realizamos un seguimiento continuo de los avances. Ajustamos la intervención en función de la evolución del niño/a, garantizando una atención flexible, coherente y eficaz.”

¿Qué objetivos perseguimos?

Mejorar la regulación emocional

Reducir ansiedad y rabietas ante estímulos cotidianos.

Aumentar la tolerancia sensorial

Trabajar con diferentes texturas, sonidos y movimientos.

Potenciar el control postural y el equilibrio

Sentarse, caminar y jugar con seguridad.

Desarrollar la atención y la autorregulación

Mantener la concentración en tareas según su edad.

Fomentar la autonomía en actividades diarias

Vestirse, comer o asearse con menor frustración.

Resolvemos algunas dudas…

¿Por qué es importante este programa?
  • Plasticidad sensorial: la infancia es el mejor momento para “reeducar” respuestas sensoriales.
  • Prevención de conductas desafiantes: un niño regulado sensorialmente enfrenta mejor el día a día en casa y en la escuela.
  • Mejor integración social: tolerar ruidos y dinámicas de grupo facilita su participación con otros niños.
  • Bienestar familiar: menos conflictos en rutinas diarias (baño, comida, escuela) y más momentos de disfrute compartido.
¿Cuándo solicitarlo?
  • Hiperreactividad: rechazo a ciertas texturas, ruidos fuertes o luces brillantes.
  • Hiporreactividad: busca estímulos intensos (golpear, empujar, morder objetos).
  • Dificultades posturales y de equilibrio: se cae con frecuencia, no tolera sentarse mucho tiempo…
  • Problemas de atención o autorregulación: cambia rápido de actividad, tiene rabietas ante cambios de rutina…
  • Torpeza manual: le cuesta abotonarse, usar cubiertos o manipular objetos pequeños.
  • Dificultades de aprendizaje: una alteración sensorial puede favorecer conductas ansiosas, apáticas o distraídas en los niños.
  • Enfermedades o situaciones que cursen con alteraciones sensoriales: neurológicas, prematuridad, etc.

«Nuestro Programa de Integración Sensorial Infantil combina distintas técnicas y materiales para que cada estímulo se convierta en una oportunidad de desarrollo

Trabajamos contigo para que las estrategias se integren en casa y en la escuela, logrando un niño más tranquilo, atento y confiado.

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